sábado, 28 de abril de 2012

PACTOS DE LA MONCLOA (1977)

En esta imagen se puede ver a algunos de los más relevantes protagonistas de los Pactos de la Moncloa: Enrique Tierno Galván, Santiago Carrillo, Felipe González, Adolfo Suárez, Manuel Fraga, Leopoldo Calvo-Sotelo y Miquel Roca, de izquierda a derecha.

En 1977, la situación económica de España no era buena, con una inflación anual en torno al 30%, un paro del 6,6% de la población activa, una deuda exterior de 14 millones de dólares y una importante reducción del PIB, cifras éstas provocadas por un lado por la crisis internacional provocada por la subida de precios del petróleo en 1973, y por los desajustes del crecimiento económico vivido en los últimos años del franquismo.
Tras conseguir la victoria electoral del 15 de junio, Adolfo Suárez pidió al vicepresidente del Gobierno para asuntos económicos, Enrique Fuentes Quintana, que elaborara un proyecto para salir de la crisis. Fuentes Quintana aseguró que fue él quien convenció a Suárez de la necesidad de conseguir un amplio consenso político para aprobar dicho proyecto.
De esta manera, Suárez empezó a contactar con los representantes políticos más destacados para sondear la posibilidad de reunirse todos para estudiar el proyecto. En un principio Suárez, se encontró con la negativa del líder socialista Felipe González, para quien el Presidente quería que "la oposición sacara las castañas del fuego al Gobierno" y del dirigente de AP, Manuel Fraga que nunca se mostró muy favorable a los pactos. Más positiva fue la respuesta del líder comunista Santiago Carrillo, cuya relación con Adolfo Suárez era bastante cordial, sobre todo desde la legalización del PCE medio año antes.
Finalmente, Suárez convocó a los representantes políticos al Palacio de la Moncloa el 8 de octubre de 1977. Desde ese día el ambiente entre los participantes fue bastante cordial, y se produjo el primer saludo de Fraga y Carrillo, a los que se vio en varias ocasiones dialogando animadamente. También hubo momentos de cierta tensión como cuando se recibió la noticia de un atentado mortal de ETA el mismo día 8. Las negociaciones se prolongaron durante varias jornadas hasta finales de octubre y concluyeron con dos tipos de pactos, uno económico y otro político. Del acuerdo económico, cabe destacar unas medidas de sanamiento monetarias, presupuestarias y de empleo, así como una reforma fiscal y otra de la Seguridad Social. El pacto político incluyó reformas del Código Penal como la regularización de los derechos de reunión y de asociación, y la despenalización del adulterio y de los anticonceptivos.
Como consecuencia de los Pactos, se logró rebajar la inflación y el déficit pero lo más destacado fue el ambiente de consenso creado, que sería decisivo para el siguiente gran objetivo del Gobierno de Suárez: la Constitución.
En la actualidad, España sufre una crisis muy superior a la de aquel año 1977, y hay quien pide a los representantes políticos que intenten aprobar unos nuevos Pactos de la Moncloa, ya que en momentos como éste parece que el consenso es más importante que nunca.

Información extraída del reportaje que publiqué en el número 355 de la revista "Historia y Vida".

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